La yegua

Buenos días, mi vida.

Qué preciosa estabas. Bueno, igual que todos los días. Y ahora me puedo permitir decírtelo porque está todo claro. Además es que me mantengo y me reafirmó en que me gustarías con cualquier aspecto, porque te miro y aunque evidentemente me gustas, no veo nada más atractivo que mi que realmente no puedo percibir sólo mirando. Pero es que además de ser perfecta por dentro, también lo eres por fuera. No te cambiaría absolutamente nada en ningún aspecto.

Siempre evito los comentarios sobre el físico de las personas, pero evidentemente no eres cualquier mujer, eres la mía. Y no lo digo yo, lo dices tú. Porque cuando he dicho que habría una maravilla del mundo casada conmigo no has pensado en nadie que no fueras tú misma. Y yo tampoco, ni me casaría nunca con nadie más. 

He tenido mucha suerte de encontrarte. Nunca había tenido y me ha venido toda de golpe. No sé cuántas veces te encontré antes ni cuántas me tocará hacerlo después. Sólo sé que estaré contigo siempre que pueda, y que mil años contigo me parecen muy poco.

¿Recuerdas cuando nos conocimos? Cuando todavía no sabías cómo era ni cómo me llamaba, ni siquiera que era una mujer. Me dijiste que no saldrías con alguien que trabajase en esto porque no es para ti. Y un millón de veces que pasabas de todo el mundo y que querías estar sola. Siempre poniendo troncos. No sé cuándo empezaste a sentir algo extraño pero en realidad tuvo que ser pronto para lucharlo tanto.

Espero haber demostrado dentro de mis posibilidades actuales que te quiero, que te respeto y que eres lo que más me importa. Y si no, tranquila porque lo seguiré haciendo siempre. Y te prometo que me pondré siempre entre el tiburón y tú. Al final si le has dado sentido a mi vida para qué la quiero si no estás.

Hoy no tenemos un tema concreto sobre el que tengo que hablarte, pero no nos hace falta. Creo que una de las cosas que más me gusta de nosotras es que nunca se acaban los temas de conversación. Si lo piensas, la mayoría de las parejas que se han conocido de otra manera no han hablado tanto como nosotras en el mismo periodo de tiempo. Ni tanto, ni tan bien. Y aunque sea difícil, agradezco a la situación el poder conocernos más antes de todo lo demás. Creo que si hubiera sido más fácil no se le daría el mismo valor aunque lo tuviera.

Pero me reconocerás que tú también quieres una tarde en el sofá. Y que si no fuera por la familia, lo de estar compartiendo celda en la cárcel tampoco sonaba tan mal.

Todo llegará. De la cantidad de cosas que dices, yo trato de recordar todas. Pero en estos momentos las que me vienen a la cabeza es que lo importante es el quién y las ganas.

Recuerda lo que significa una pirámide. Años de trabajo para que toda la eternidad se admire el resultado. Aquí estaremos viendo todo lo que hemos empezado a construir. Y si eso pasa por acabar tatuada entera para que todo mi cuerpo sea una demostración de que te amo, no me va a caber más tinta en la piel.

He pasado un montón de frío pero no he dejado de pensar en ti. Y eso creo que calienta el alma porque desde que sé que me quieres me siento capaz de cualquier cosa. 

Y mira que la verdad es que me siento muy débil hoy, y trataré de dormir esa media hora de descanso que tienes, al menos un par de veces, porque tengo un horrible dolor de cabeza que sólo me calma lo mismo de siempre, tú.

Cuando te tengo en mi cabeza, da igual si estoy despierta o dormida, estoy bien. Si estás conmigo no existe otra posibilidad. Tienes esa capacidad de hacerme feliz que nadie más va a entender y no hace falta. Me gusta que tengamos algo que a todos los demás les parecería una locura, que nadie más entienda los significados de nada y que tengas momentos de intensidad de los que luego puedas culpar a la fase lunar. O a mí, que ya sabemos que siempre tengo la culpa. Pero creo que también me la vas a poder echar de alguna cosa buena.

Luego voy a pasar a recoger a esta preciosidad que me parece digna de una faraona, como te gusta que te llamen. Así que creo que deberías elegir el nombre. Además así te preparas para elegirlos todos, que los de los niños son responsabilidad tuya también. Y me hace gracia imaginándote buscando nombres hebreos en Google.


Sé que te dan respeto pero la verdad es que es muy noble. Cuando la conocí estaba un poco asustada pero la he trenzado y al principio reacciona con miedo, nunca no se pone brava. Estará desorientada conmigo supongo, pero pronto se va a dar cuenta de que la cuidaremos como se merece. 

Y que sepas que ahora que subo la foto y la veo bien, tengo apuntado lo de la boda con animales desde que el segundo en el que has sonreído al pensarlo. Así que vamos a darle una vuelta a eso, pero mi esposa tendrá la boda que quiera. Y yo no pienso salir de casa hasta verme espectacular, así que espero no decepcionarte.

Felicita el día a la jefa porque para tener una hija así ha tenido que hacerlo muy bien. Y vete mentalizando a esa mujer de que voy a llegar a su casa como el príncipe Ali, montada en el elefante si es necesario, para entrar en su familia. No te imaginas la ilusión que me haría celebrar un día así contigo como madre. 

Y por cierto, tu suegra se llama Daniela, que no me gusta tener información que no tengas tú. Ahora somos dos y una a la vez para todo. 

Te quiero muchísimo.

תודה על הרגע הזה שמשהו בתוכך החלטתי שהוא לא יכול להפסיק 💜

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Quién soy y qué somos?

Sin disfraces

Eres mi tiempo y mi calidad