Nací el 13 de julio de 1994 de una relación entre una judía italoespañola y un hombre de Cáceres. Ambos demasiado jóvenes, supongo que casados poco después de un arrebato de pasión adolescente. Tuvieron que reanimarme. Llegué con un fallo en el sistema respiratorio. Desde que nací, mi pilar fundamental es mi abuelo. Me enseñó desde muy pequeña a trabajar la madera que es su pasión, a gestionar y administrar y a valorar el esfuerzo y el trabajo. Pero también me enseñó muchas otras cosas más relevantes. La cultura, las tradiciones, los valores, la importancia de la familia y sobre todo, el amor. Por eso todavía a veces hablo en presente. El amor es lo único más fuerte que la muerte. Mis abuelos formaban la pareja más sólida que he conocido nunca. Se respetaban, amaban y cuidaban como nadie. Todo el día gruñéndose y riendo juntos. Un día, ella enfermó, convirtiéndose prácticamente en un bebé adulto dependiente en su totalidad de él para la alimentación, la higiene e incluso recordar ...
Comentarios
Publicar un comentario